Rodrigo Barbosa Correa (q.e.p.d.), un "crack" de la calidad
Publicado en: 2022-01-18

Rodrigo Barbosa fue un pilar del Departamento de Ingeniería Industrial.

Usar conocimientos académicos para comprender los problemas de la sociedad, a través de un ejemplo estadístico o una analogía de la vida cotidiana, era una de las cualidades que distinguían al maestro Rodrigo Barbosa Correa, vinculado a la Universidad del Norte por más de 40 años, a través del Departamento de Ingeniería Industrial, y, por consiguiente, partícipe del proceso de formación de más de cuatro décadas de ingenieros industriales.

El 16 de enero falleció nuestro profesor, colega y amigo. La institución lamenta su partida y agradece su gran labor pedagógica y compromiso con la educación de las nuevas generaciones. La unidad académica siempre llevará su huella, esa que transmitía en las charlas de los salones de clase o los pasillos, por su interpretación de la vida y la calidad de sus enseñanzas.

“Siempre llevo presente una de sus frases: ‘no existen segundas oportunidades para causar una primera buena impresión’. Fue mi profesor y en ese entonces el coordinador del programa de Ingeniería Industrial. Cuando me gradué y empecé en 1997 a trabajar en la universidad me convertí en su colega y amiga. Aunque era una persona de carácter y crítico, fue un ser comprometido con la formación humana y con alto sentido de pertenencia por Uninorte”, afirma Carmen Regina Berdugo Correa, docente tiempo completo del Departamento de Ingeniería Industrial.

Rodrigo Barbosa egresó del Colegio San José. Se graduó de Ingeniería Química de la Universidad del Atlántico, se especializó en Control de la Calidad de la Universidad de los Andes y realizó una maestría en Informática y Análisis Estadístico de Datos de la Universidad de París. Obtuvo su título de doctor en Ingeniería Industrial de la ENSP Francia, convirtiéndose en el primer doctor del Departamento de Ingeniería Industrial de Uninorte, y fue miembro del grupo de investigación de Productividad y Competitividad.

Siempre abordó los temas de la ingeniería industrial desde la parte de control de calidad, su área de desarrollo preferida. Fue par evaluador para procesos de acreditación de alta calidad en diferentes universidades colombianas y ponente en congresos internacionales sobre sistemas operativos. Algunas de sus investigaciones abordaron la optimización de los sistemas de producción, procesos estocásticos con aplicaciones y los errores que no se consideran en las operaciones secuenciales.

“Sus conocimientos sobre calidad, producción y muchas áreas de la ingeniería lo ubicaron siempre como un referente de la educación superior. Su astucia y capacidad para motivar el pensamiento estratégico con casos del mundo real son inolvidables para quienes fuimos sus estudiantes. Gran persona y amigo al que valoré mucho, especialmente sus consejos profesionales y personales. Dios lo tenga  en su gloria. Rodrigo Barbosa, un crack de la calidad”, comenta Alma Lucía Díaz Granados, vicerrectora administrativa y financiera de Uninorte.

Para la profesora Lina Prada, quien se desempeñó hasta enero de este año como directora del Departamento de Ingeniería Industrial, el maestro Rodrigo Barbosa era un educador excepcional con una capacidad para “aterrizar conceptos abstractos a la vida cotidiana”, por medio de refranes y dichos que hacían de sus clases más amenas, siempre relacionados con el tema en estudio.

“Como jefe, encontré en Rodrigo mucho apoyo. Soy hija académica de él, entonces era un reto para mí, pero fue una persona muy amplia y desde el primer día me aconsejaba, me recomendaba cosas, encontré en él, a pesar de la diferencia generacional, una persona que se quiso acercar y me dio mucho de esa sabiduría humana de la que hacía gala. Rodrigo Barbosa es un sello de la ingeniería industrial uninorteña”, asegura la profesora Prada.

Javier Páez, vicerrector de Investigación y exdecano de la División de Ingenierías, al recordarlo tiene claro que el profesor Barbosa fue un pilar para el éxito de la ingeniería industrial de la institución, siendo partícipe incluso de la creación de la Maestría en Ingeniería Industrial y del Doctorado.

“Fui su alumno cuando hice el MBA. Era una persona muy inteligente, de mucho conocimiento, que sin duda dejó huella en todas las generaciones de ingenieros industriales. Tenía siempre apuntes agradables que ayudaban a que los conceptos desarrollados en clase se apropiaran de mejor manera”, señala Páez.

“Sus enseñanzas y hasta los dichos que solía utilizar quedarán en la memoria de aquellos que tuvieron la fortuna de ser sus estudiantes. Era de aquellos profesores que trascendía, pues incluso estudiantes de otros programas de ingeniería lo reconocían, y aquellos que fueron sus compañeros de trabajo tampoco pasaban desapercibidos a su forma de ver la vida y educar. Fue un profesor icónico de nuestra planta docente”, concluye Julián Arellana, decano de la División de Ingenierías.

Hoy nos despedimos del profesor, del colega y del amigo, pero sabemos que la huella de Rodrigo Barbosa vivirá por siempre en la comunidad de Uninorte. Sus enseñanzas y analogías quedarán como estampa viva de un maestro y una mente brillante que tuvimos la fortuna de conocer.

Por José Luis Rodríguez R.

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